La gente pregunta, comenta y mira al suelo con desconfianza. El temblor despertó a mucha gente y dejó nervios en el ambiente. Después de la primera sacudida vinieron dos réplicas más, una a las 4:21 a.m. y otra cerca de las 8:00 a.m. Todas con una profundidad mayor a 5 kilómetros, siempre en la zona limítrofe con Costa Rica. En varios puntos de Bocas del Toro, Chiriquí y la comarca Ngäbe Buglé el movimiento se sintió claro: fuerte para algunos, rápido para otros, pero suficiente para alarmar. De inmediato, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá junto al Sistema Nacional de Protección Civil salieron a recorrer calles y puntos sensibles de Changuinola. Uno de los lugares revisados fue el hospital Dr. Raúl Dávila Mena, donde se hicieron evaluaciones estructurales. La preocupación en la comunidad es real. Por ahora, todo está bajo observación y se espera que en el transcurso de la mañana se amplíe la información oficial.
Hasta ahora, no se reportan daños ni afectaciones. Las autoridades confirmaron que no hay reportes de heridos ni estructuras comprometidas, pero los monitoreos continúan. A eso de las 4:06 a.m. se sintió el primer movimiento sísmico en la región fronteriza entre Panamá y Costa Rica, con epicentro a 13 kilómetros al noroeste de Changuinola, en Bocas del Toro. Así lo confirmó el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.