Esto implica el fortalecimiento institucional del Partido para que reivindique la verdadera esencia de la Política y contribuya a distinguir y posicionar los tiempos políticos permanentes de la vida partidaria de los tiempos electorales. Hay que conceder paso expedito a la discusión estratégica para enriquecer el proyecto de país que queremos construir, el programa actualizado para lograrlo y la capacidad de gobernar sin improvisaciones. La realidad es superada por los acontecimientos que se desarrollan en la sociedad panameña y en el mundo. No hay una posición clara de política nacional e internacional, menos frente a la agenda impuesta por el actual gobierno: la reforma a la Caja de Seguro Social (CSS), la minería, el embalse de río Indio, la creación de la sociedad carcelaria, y su entrega a los designios del actual mandatario norteamericano que nos arrastra a campos donde no tenemos nada que hacer y nos hace objetivo de sus enemigos. Al mismo tiempo, surgió un gran movimiento de transformación democrática, cuyo contenido fue determinado en buena parte por el grado de organización, movilización y reivindicaciones de las mayorías populares, lo que se plasmó en una doctrina capaz de garantizar el desarrollo de la nación y la dignidad de los sectores excluidos de los beneficios del crecimiento económico. El PRD está llamado a reivindicarse ante los trabajadores de la ciudad y del campo, la mujer, la juventud, los profesionales, los desocupados y los jubilados, quienes son sus verdaderas bases sociales. Ello demanda una formación y entrenamiento de cuadros en las ciencias y métodos de gobierno, sustentada en una teoría para la acción, así como una identidad consciente de ser panameño y de lo que ha sido y es el país. Los enormes desafíos plantean nuevas demandas a la llamada institucionalidad democrática y retos al liderazgo político, por el concepto de ciudadanos y ciudadanía, que promueve nuevas formas de gobierno y de Estado a través de una democracia más participativa, incluyente, efectiva y eficiente, en la que los individuos participen directa y activamente en procesos de toma de decisiones sobre los asuntos de interés de su colectividad, liberándose de esa forma de trabas y restricciones de instituciones. Urge un nuevo liderazgo sustentado en valores éticos, humanistas y en la cultura de paz. La histórica lucha patriótica y soberana permitió la desoligarquización del poder político. El líder político postmoderno debe ser valiente, con coraje para dirigir, con visión de futuro y perseverar en su visión. 47 años después citamos el fundamento Torrijista, no como una forma de capitalizar su memoria y liderazgo, sino como una metodología de trabajo directo, responsable, participativo en el acontecer nacional. Las banderas ondean frente a la sede del PRD. Bayano digital reproduce en esta sección el texto de un comunicado suscrito por sectores de base en la caribeña provincia de Colón preocupados por el presente y el futuro del socialdemócrata Partido Revolucionario Democrático (PRD), en el contexto de una compleja realidad económica, social y política que enfrenta la República de Panamá: A 47 años de la fundación del partido propuesto por Omar Torrijos y después de la derrota de mayo del 2024, éste se debate entre refundarlo y reivindicar a Omar o sucumbir ante el imperio decadente, el neoliberalismo y la oligarquía vendepatria. Tres contextos señalan el camino para seguir adelante. Es necesario ejercer la política ”con mayúscula”, a través de los siguientes puntos: Caracterizar al Partido en la coyuntura actual. Fundamento de trabajo, organización y formación. Diseñar un Plan o Programa de Trabajo. Convertirnos en la verdadera alternativa político social, económica y política del país. Estructurar la movilización territorial. Todos los Torrijistas y los miembros de base del Partido Revolucionario Democrático tienen el deber de integrar una fuerza comprometida con la tarea de renovar al Partido. "Si algún día el PRD se convierte en la esperanza de nuestros adversarios significa, que… la patria está en peligro". Omar Dado en el distrito de Colón, el 9 marzo de 2026. Por lo antes expuesto, no hay cabida para más sectarismo interno, caciquismos, clientelismo, atomización. Por un lado, hay dos que no quieren salir de la actual estructura caduca de dirección, alejados del programa, muchas veces al margen del estatuto e, incluso de la declaración de principios. El Tercer Contexto, propone la necesidad de refundar el Partido en su declaración de principios, el programa y el estatuto para adecuarlo a los cambios en el orden nacional y aquellos que se desarrollan en el mundo con la multipolaridad. Refundación entendida como la retoma y la recuperación de nuestras raíces y la acumulación histórica. La verdadera función del líder no es imponer su voluntad, sino promover acuerdos para alcanzar objetivos de interés colectivo, mediante procesos transparentes y participativos.
PRD de Panamá: entre la refundación y el declive
Una comunicación de sectores base del PRD en la provincia de Colón expresa su preocupación por el futuro del partido después de su derrota en 2024. El texto abla de la necesidad de fortalecer las instituciones, impulsar la discusión estratégica y superar divisiones internas para convertirse en una verdadera alternativa para el país.