Reconversión eléctrica: el pilar estratégico para la eficiencia en edificios de Panamá
Expertos de Schneider Electric explican cómo el diagnóstico y la gestión inteligente de carga permiten a edificios e industrias operar con mayor seguridad y sostenibilidad. De cara al futuro, el reto para la industria y el sector residencial en Panamá será electrificar de forma planificada, evaluando la capacidad real y sumando gestión inteligente para operar con eficiencia.
Diagnóstico y gestión de la carga
Según Rodríguez, la reconversión eléctrica permite aumentar la capacidad mediante la actualización de la infraestructura de distribución y protección, transformando la electrificación en un activo de resiliencia y no en un riesgo operativo. La continuidad operativa ya no depende exclusivamente de la red externa; la infraestructura interna y la gestión de carga son determinantes para evitar paros no planificados. Esta tendencia responde a la necesidad de edificios habitacionales e industriales de habilitar nuevas cargas, como cargadores de vehículos eléctricos y sistemas de automatización, sin comprometer la seguridad ni la continuidad del servicio.
Desafíos de la infraestructura actual
El sector de la construcción representó el 32% del consumo energético global en 2023, y se estima que para 2030 el área construida seguirá expandiéndose. En un entorno donde la Agencia Internacional de la Energía (AIE) proyecta un crecimiento de la demanda eléctrica mundial del 3,7% para 2026, la reconversión eléctrica de sistemas internos se consolida como una decisión estratégica en Centroamérica. Un diagnóstico preciso, junto con el monitoreo constante, permite balancear los consumos y proteger la productividad ante el aumento de la demanda.
Hoja de ruta para una reconversión efectiva
Para que una instalación esté «lista para la electrificación», Schneider Electric propone cinco frentes de acción:
- Estudio de capacidad: Análisis del perfil de demanda actual y futura para evitar disparos de protecciones.
- Modernización de componentes: Migración de cableados tradicionales a sistemas de barras (busductos) que facilitan el mantenimiento y la detección de fallas.
- Eficiencia operativa: Uso de variadores de velocidad para reducir consumos en motores y liberar margen operativo.
- Gestión y monitoreo: Implementación de analítica para mantenimiento predictivo.
- Sustentabilidad: Adopción de tecnologías que reduzcan riesgos ambientales durante el ciclo de vida del sistema.
Rodríguez destaca que estos proyectos ofrecen retornos de inversión competitivos. David Rodríguez, director de Ventas de Sistemas en Schneider Electric para Centroamérica, señala que muchas instalaciones fueron dimensionadas para una realidad distinta y hoy enfrentan riesgos de sobrecarga. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO), la optimización de sistemas motrices puede recuperarse en menos de tres años, mientras que la AIE identifica mejoras con retornos menores a dos años.