El futuro de los viajes de alta gama: Nayara Resorts redefine la exclusividad para 2026
La cadena hotelera implementa conceptos de «lujo regenerativo» mediante diseño biofílico, programas de reforestación y una filosofía de alimentación de kilómetro cero. Jonathan Rojas, Global PR & B2B Marketing Manager de la marca, destaca que en 2026 la verdadera moneda del lujo será el tiempo y la paz mental, integrando una arquitectura biofílica que asegura una conexión sensorial ininterrumpida con el entorno.
En Panamá, específicamente en Nayara Bocas del Toro, la sostenibilidad se traduce en acciones concretas como la construcción de villas sobre pilotes para proteger el lecho marino y el flujo natural del agua. Este modelo de negocio no solo protege los manglares y corales, sino que promueve el crecimiento económico de las comunidades residentes.
Nayara Resorts reafirma que destinos con biodiversidad intacta, como Panamá y Costa Rica, se consolidan como referentes de ultra-lujo por su capacidad de ofrecer privacidad y narrativas de origen auténticas.
Bajo el concepto de «lujo regenerativo», la cadena busca que cada estancia contribuya activamente a la mejora del ecosistema local, transformando el ocio tradicional en una experiencia de aprendizaje y conexión con la naturaleza.
La propuesta de Nayara Resorts para la próxima era del turismo se basa en pilares como el wellness profundo y la hiper-personalización asistida por Inteligencia Artificial. Estas tecnologías permitirán anticipar las necesidades de los viajeros, desde la climatización automática hasta programas de sueño personalizados, sin perder el enfoque en la desconexión intencional.
El hotel ha implementado sistemas de eficiencia energética con iluminación LED y una gestión hídrica avanzada que incluye la cosecha de hasta 100,000 galones de agua de lluvia, eliminando además el uso de plásticos de un solo uso. La filosofía de la cadena también prioriza la contratación local y el abastecimiento de productos agrícolas y marinos de origen cercano (KM 0).