Así lo señaló Giulia De Sanctis, presidenta de APEDE, tras la realización del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF. Para la dirigente empresarial, el mensaje es que la región sigue poco integrada y eso pesa. De Sanctis recordó que "la región latinoamericana es una de las menos integradas del mundo". Dijo que, aunque representa cerca del 8% del PIB global, el comercio entre países de América Latina y el Caribe no llega al 17%. Dijo que el país facilita acuerdos y ofrece "un entorno institucional confiable", lo que refuerza su papel como punto de conexión regional y como hub de logística y servicios. En cuanto al impacto local, la presidenta de APEDE indicó que el foro dejó una derrama económica estimada entre 10 y 12 millones de dólares, moviendo sectores como hotelería, transporte, gastronomía y servicios, además de darle mayor visibilidad internacional a Panamá. Para cerrar, De Sanctis dijo que: "pensar y actuar como bloque multiplica oportunidades". Reiteró el compromiso de APEDE con una integración que se traduzca en resultados concretos, cooperación real y crecimiento compartido para Panamá y la región.
De Sanctis también señaló que Panamá aporta algo más que su ubicación. Esa falta de conexión, según explicó, limita la productividad, sube los costos y frena la llegada de inversión. Sobre el foro, la presidenta de APEDE afirmó que no fue solo un evento más. "Fue una señal clara de que la integración regional y la multilateralidad se ha convertido en una prioridad estratégica", y destacó que Panamá ocupa "un lugar natural como punto de encuentro y articulación" en ese proceso. El evento reunió a siete jefes de Estado en funciones, un presidente electo, ministros y más de 2,500 líderes empresariales. Panamá volvió a quedar en el centro de la conversación regional.
Según De Sanctis, que varios presidentes se reunieran fuera del marco de la ONU "refleja confianza y diplomacia efectiva" hacia el país. Solo en la jornada inaugural participaron más de 4,000 personas.