Este programa, dirigido a niños y niñas de entre 8 y 12 años, se ha consolidado como una iniciativa de referencia regional para impulsar las vocaciones STEM en la formación temprana, captando el interés académico de observadores de Costa Rica, Paraguay y Argentina.
Alcance nacional y diversidad en la participación El proyecto, realizado en colaboración con la Facultad de Informática, Electrónica y Comunicación de la Universidad de Panamá, alcanzó un total de 221 participantes, superando los 198 registrados en 2025.
Proyecto panameño «Divirtámonos Programando» atrae interés de Latinoamérica para fomentar vocaciones STEM •La quinta edición del evento Veranito Feliz, enfocado en infantes de 8 a 12 años, logró integrar a niños de todas las provincias y comarcas de Panamá en modalidad virtual. Para validar la calidad, se invitó a más de 15 observadores nacionales e internacionales para evaluar el desempeño de los grupos y el dominio técnico de los mentores mediante rúbricas.
La Ing. Marlen Gómez, coordinadora del proyecto, destacó que la principal meta es "crear un ambiente en el cual los niños se puedan divertir mientras conocen el mundo de la programación de una manera lúdica y accesible".
La clausura del evento tuvo lugar el 22 de enero en la Ciudad del Saber.
Por su parte, el Dr. Ernesto Ibarra, presidente de IEEE Sección Panamá, resaltó que estas actividades permiten que las nuevas generaciones conozcan las diversas alternativas en las áreas tecnológicas, contribuyendo a la formación del talento que impulsará el desarrollo del país.
La representación territorial incluyó estudiantes de todo el país: Panamá (138), Panamá Oeste (61), Colón (4), Chiriquí (5), Veraguas (4), Coclé (3), Darién (1), Herrera (2), Los Santos (1), Bocas del Toro (1) y Comarcas (1).
En cuanto a la demografía de los inscritos, el 40 % fueron niñas y el 60 % niños, de los cuales el 50 % eran nuevos integrantes en el programa.
Además, se destacó la integración de estudiantes tanto de escuelas particulares (45 %) como de centros oficiales (55 %), representados por instituciones como el Centro Educativo Bilingüe Nicolle Garay, el Colegio Adventista Metropolitano y el Centro Educativo Bilingüe María Latorre, entre otros.
Metodología y validación internacional La estructura académica del programa consistió en cuatro niveles de profundidad desarrollados durante tres semanas en modalidad virtual.
Jóvenes universitarios actuaron como mentores para guiar a los niños en temas de programación, pensamiento crítico y aplicación del ciclo de investigación científica.
Donna Roper, Coordinadora General, destacó que los insumos aportados por los especialistas extranjeros son vitales para seguir avanzando tras el éxito local.