La rana dorada panameña, una especie en peligro de extinción, ha sido elegida como la mascota de los IV Juegos Suramericanos de la Juventud, que se celebrarán en Panamá en 2026. Los juegos reunirán a más de 2.000 atletas de 14 a 19 años de los 15 países miembros de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR).
El personaje, llamado Antón, simboliza la riqueza natural del país y los valores del deporte juvenil, como el esfuerzo, la disciplina y la excelencia. La elección de la rana dorada responde a su relevancia cultural y ambiental; para los pueblos originarios es un símbolo de buena fortuna y protección.
Los organizadores señalaron que la mascota estará vinculada a los programas de sostenibilidad que acompañarán los Juegos Panamá 2026, enfocados en promover el cuidado del entorno y dejar un legado ambiental y deportivo en la región. Durante los Juegos, su imagen acompañará las competencias y actividades oficiales, convirtiéndose en un emblema de unión para los países participantes.
La rana dorada de Panamá, conocida por su vibrante color amarillo y negro, es endémica de la región central del país, especialmente de El Valle de Antón y sus alrededores. Esta especie, símbolo ambiental y cultural panameño, fue observada por última vez en estado salvaje en 2009.
"Su población ha disminuido drásticamente debido a la quitridiomicosis, una enfermedad causada por un hongo que es infecciosa y mortal que afecta a los anfibios en todo el mundo, y a la degradación de su hábitat por actividades humanas, así como a su captura para el comercio de mascotas."