Panamá cerró diciembre con ingresos corrientes acumulados por US$10,371.6 millones, un aumento de 12% frente a los US$9,256.3 millones registrados en el mismo período de 2024. No obstante, a pesar del crecimiento, las cifras reflejan una ejecución significativamente inferior a las metas oficiales. La principal causa fue el incumplimiento en la recaudación tributaria. Los impuestos directos alcanzaron US$3,703.6 millones, con una alza interanual de 23.4%, aunque 18.4% por debajo de lo proyectado. Los impuestos indirectos totalizaron US$2,554.1 millones, 27.3% por debajo de la meta y apenas 1.8% por encima del año anterior. Los ingresos tributarios sumaron US$6,257.7 millones, 22.3% por debajo del presupuesto (US$8,055.2 millones). Los ingresos no tributarios ascendieron a US$4,088.2 millones, un incremento de 12.4% frente a 2024, pero 17% inferior al presupuesto. En este segmento, las tasas, derechos y otros ingresos registraron US$1,073.7 millones, 47.3% menos de lo previsto. En conjunto, la recaudación quedó 20.6% por debajo de lo presupuestado, al no alcanzar la meta de US$13,056.0 millones, lo que implica una brecha de US$2,684.4 millones. El incumplimiento de la meta presupuestal era esperado, ya que la meta era ambiciosa y el gobierno se concentró más en destacar el crecimiento frente al año anterior.
Los ingresos de Panamá crecen, pero no alcanzan las metas presupuestarias
En 2024, Panamá registró un aumento del 12% en los ingresos corrientes; no obstante, los ingresos totales quedaron muy por debajo de las metas planificadas. La recaudación tributaria mostró una brecha presupuestaria sustancial, creando una diferencia de más de US$2,600 millones, lo que indica desafíos económicos y las ambiciosas pero poco realistas metas del gobierno.