El artista panameño Boza confesó que el 2025 no fue fácil y que comenzó “golpeándolo fuerte”. En su mensaje también destacó que el amor incondicional no siempre viene de lo visible, sino de aquello que se siente y sostiene en silencio. El artista reveló que el 2025 le permitió identificar quiénes son sus verdaderas amistades y reafirmar que su familia es su mayor tesoro. Aunque reconoció haber perdido personas que amaba y haberse llevado decepciones, aseguró que esas experiencias fueron necesarias para fortalecer su carácter y su enfoque. “Gané más de lo que pensé, mucho más que lo material: gané espíritu y sabiduría”, escribió, destacando un crecimiento interno que considera invaluable. Con un tono firme y seguro, Boza definió el 2025 como un año de “resiliencia, resistencia y enfoque”, dejando claro que llega al 2026 con una mentalidad renovada y una versión más fuerte de sí mismo. “Bienvenido 2026”, concluyó entre emojis y agradecimientos a Dios. El proceso le enseñó a abrazar los momentos difíciles, a fluir con la vida y entender que todo tiene un propósito. “Solo hay que dejarse llevar y fluir, doblar rodillas fue lo único que me mantuvo resiliente”, expresó Boza, dejando claro que una vida sin Dios es un camino oscuro y vacío.
Boza: 2025 fue un año de resiliencia y crecimiento
El artista panameño Boza compartió sus reflexiones sobre el año 2025, calificándolo de difícil pero enseñándole lecciones vitales importantes. Habló de perder amigos, fortalecer su espíritu y llegar a la fe.