Ministerio de Ambiente de Panamá lanza plan de gestión de conflictos con cocodrilos

El gobierno de Panamá ha destinado fondos para desarrollar un plan de gestión de la interacción humano-cocodrilo. El proyecto busca minimizar riesgos en zonas recreativas y estudiar poblaciones de reptiles. El ministro insta a los ciudadanos a la precaución.


De acuerdo con MiAmbiente, este es el primer paso de una estrategia para minimizar los riesgos y daños derivados de la interacción entre seres humanos y cocodrilos, especialmente en áreas donde el número y tamaño de los cocodrilos son apreciables, como en zonas de actividad humana cercanas a ríos, lagos, humedales y áreas costeras. El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, recalcó que la presencia de cocodrilos en ríos es completamente normal, sin embargo, hizo un llamado a tener precaución cuando se encuentran en zonas de alta concurrencia. "Sí nos preocupa es cuando hay un cocodrilo en una playa o balneario y puede darse un incidente con los seres humanos", comentó. En las áreas naturales ha habido cocodrilos antes que humanos. El proyecto 'Plan de gestión y administración del Conflicto Humano-Cocodrilo' también abordará aspectos de prevención, intervención y educación para manejar de manera segura y responsable los encuentros entre personas y cocodrilos. "He visto muchos videos en los que se observa a los cocodrilos nadando plácidamente en ríos en los que han estado por miles de años, alguien descubrió el agua tibia", añadió Navarro. En noviembre de 2025, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) entregó un primer aporte de $40,500 al Centro de Estudios Multidisciplinarios en Ciencias, Ingeniería y Tecnología AIP de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) para la ejecución del 'Plan de gestión y administración del Conflicto Humano-Cocodrilo'. Con este aporte se busca generar información sobre las poblaciones de dichas especies, incluyendo áreas protegidas y sus zonas de influencia en áreas urbanas y periurbanas como la Bahía de Panamá. En este sentido, recordó que ya se ha puesto en marcha un estudio con la Dra. El proyecto consta de cuatro componentes: diagnóstico inicial e identificación del riesgo, gestión de riesgos, gestión de crisis y respuesta a emergencias y diseño del programa de monitoreo y manejo de Crocodylus acutus.