En efecto, ese grupo de graduados del Nido de Águilas contribuyó al desarrollo del país. Monumento en la parte superior del Nido de Águilas. Por Alberto Velásquez. Periodista y relacionista público. La noche del 5 de febrero de 2026 se cumplieron 69 años de la ceremonia de graduación de más de 350 jóvenes, oriundos de todos los rincones de Panamá y de algunos países vecinos. Aquel histórico acto fue celebrado en el campo deportivo del glorioso Instituto Nacional de Panamá, cuna de la juventud revolucionaria y patriótica. Eran más de 350 nuevos bachilleres en ciencias y letras, a quienes el futuro guardaba la oportunidad de ser lo que quisieran ser. De sus aulas egresaron los magníficos médicos, enfermeras, ingenieros, diplomáticos, profesores en todas las materias, expertos en diversas disciplinas y hasta poetas y periodistas, un presidente de la República, ministros de Estado y embajadores. Toda una pléyade de profesionales que hoy son sobrevivientes al tiempo y a las enfermedades, inflan sus pechos orgullosos de haber sido institutores durante toda una vida. Aguiluchos de ayer y de siempre, se permiten decir a los institutores de hoy que dignifiquen nuestro legado y que jamás claudiquen en la lucha por un Panamá mejor, libre y soberano.
Graduados del Nido de Águilas contribuyeron al desarrollo de Panamá
El 5 de febrero de 2026 se cumplieron 69 años de la graduación de más de 350 jóvenes del Instituto Nacional de Panamá. Entre ellos había médicos, ingenieros, diplomáticos, ministros e incluso un presidente que contribuyeron al país. Los graduados exhortan a los educadores actuales a dignificar su legado.