Durante las celebraciones de Pascua, el Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, presidió una conmovedora ceremonia en una prisión donde más de 50 reclusos recibieron los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión y Confirmación. La celebración concluyó con profunda alegría en el contexto del Año Jubilar Arquidiocesano, como signo de una Iglesia que acompaña y cree en la posibilidad de empezar de nuevo. Ulloa se dirigió a ellos en esta solemne ocasión. Durante la homilía, enfatizó que Pascua es nueva vida y transformación real, destacando que el Bautismo es un verdadero «lienzo en blanco»: «Para Dios, nadie está perdido. Hoy nacen de nuevo como hijos amados», subrayó el máximo funcionario de la Iglesia Católica en Panamá. El arzobispo también recordó a todos que la dignidad de cada persona permanece intacta y que la fe abre caminos de esperanza y reinserción.
Más de 50 reclusos en Panamá recibieron los sacramentos en Pascua 2026
El Arzobispo de Panamá presidió una ceremonia en una prisión donde más de 50 reclusos recibieron los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión y Confirmación. La celebración se convirtió en un signo de esperanza y nuevos comienzos.