Casi dos años después, la justicia llegó. Los días 14 y 15 de enero de 2026, durante el juicio oral, el Tribunal de Juicio de Darién escuchó todo. Una decisión para cerrar la puerta a más violencia.
Era de madrugada y en Puerto Indio, en Sambú, el silencio se rompió a golpes. Dos sujetos se le fueron encima a un hombre de 47 años. Machete y palo en mano. Quedó tirado, bañado en sangre. Ese ataque ocurrió la madrugada del 3 de mayo de 2024.
El tribunal analizó cada detalle presentado por la Fiscalía. Al final, no hubo dudas: el acusado fue declarado culpable por unanimidad: 20 años de prisión por el delito de tentativa de homicidio. En la lectura de sentencia, el tribunal no solo impuso la pena principal. También ordenó una pena accesoria clara: prohibición de portar armas, por el mismo tiempo de la condena, una vez cumplida.
Los golpes fueron tantos y tan fuertes que casi lo matan.