El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, lanzó duras críticas contra el sistema de justicia que deja libres a delincuentes mientras desgasta a los agentes que arriesgan la vida enfrentando al crimen organizado en las calles, fronteras, mares y cielos del país. Mulino, durante la graduación de 1.389 nuevos miembros de la Fuerza Pública, recordó lo dicho el 2 de enero ante la Asamblea Nacional. Dijo que este modelo ha fracasado y que Panamá necesita una justicia menos complaciente con quienes hacen daño al país. En su discurso también abordó el panorama regional. Citando cifras de Naciones Unidas, indicó que la producción de cocaína llegó a 3.708 toneladas, un aumento del 34% respecto a 2022. El presidente advirtió que la práctica de victimizar al delincuente se ha convertido en una herramienta de las organizaciones criminales en América Latina. Señaló casos de narcos y pandilleros peligrosos que, aun estando presos, reciben medidas blandas y continúan operando. La Policía Nacional incorporó 727, el Servicio Nacional Aeronaval sumó 416, Senafront egresó 152 tras seis meses de formación y se añadieron 91 inspectores del Servicio Nacional de Migración. Al cierre, Mulino fue directo: Les pidió honrar el uniforme, poner a Panamá primero y no ceder ante la tentación del dinero fácil. 'Si no están dispuestos a cumplir con esa misión, mejor dejar el uniforme', advirtió, dejando claro que la seguridad del país depende de una Fuerza Pública firme y honesta. Reconoció avances iniciales en su gestión, pero insistió en que el lavado de dinero sigue siendo una amenaza clave. En materia migratoria, destacó resultados concretos.
Mulino critica la 'justicia' blanda en Panamá
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, criticó duramente el sistema de justicia, que, según él, libera a delincuentes mientras desgasta a la policía que lucha contra el crimen organizado. Exigió una postura más firme contra el narcotráfico y el lavado de dinero, destacando los éxitos en la reducción de homicidios y migración.