La compañía CK Hutchison Holdings advirtió que tomará medidas legales contra Maersk si la empresa de transporte marítimo asume la administración de los puertos de Balboa y Cristóbal, en Panamá.
La empresa señaló: «Cualquier paso de APMT o de sus afiliadas para asumir la administración u operación de los puertos de PPC en Balboa o Cristóbal, en cualquier modalidad o por cualquier período, sin el acuerdo de CKHH, causará daños a CKHH, HPH y PPC, y dará lugar a acciones legales contra APMT y/o sus afiliadas involucradas».
Posteriormente, el presidente de la República, José Raúl Mulino, anunció que APM Terminal Panama, subsidiaria del grupo A.P. Moller-Maersk, asumiría de manera transitoria la operación de los puertos.
En un comunicado, Hutchison Port Holdings Limited (HPH) informó que notificó a A.P. Moller–Maersk A/S sobre las posibles consecuencias legales de asumir la administración sin su consentimiento.
Mientras tanto, Panama Ports Company S.A. (PPC) inició un arbitraje internacional contra Panamá, al considerar que la decisión se produce tras una campaña del Estado panameño dirigida específicamente contra esta compañía y su contrato de concesión.
Tras el fallo de la CSJ, China advirtió que Panamá «pagaría un precio alto» por la decisión, calificando la sentencia como «absurda, vergonzosa y patética», y aseguró que defendería los intereses de sus empresas en el extranjero.
La compañía afirmó que, desde inicios del presente año y en fechas recientes, el Estado panameño desestimó las comunicaciones, esfuerzos de consulta y solicitudes de claridad.