La ministra de Educación, Lucy Molinar, advirtió: “Si no cuidamos lo que hay, nunca van a alcanzar los recursos”. Mientras tanto, equipos de ingeniería y mantenimiento continúan desplegados a nivel nacional para atender las condiciones de los centros educativos, en un arranque de clases que no solo pone el foco en mejoras físicas, sino en un mensaje firme desde el Ministerio de Educación: disciplina, orden y cumplimiento de las reglas serán innegociables.
En ese sentido, hizo un llamado a los padres de familia a involucrarse más activamente, especialmente en el cuidado de la infraestructura escolar. Relató que durante una reciente visita a un plantel encontró una gran cantidad de sillas dañadas, lo que evidencia una falta de cultura de cuidado.
La ministra de Educación, Lucy Molinar, arrancó el año escolar dejando una línea clara: el respeto a la diversidad cultural en las aulas tiene un límite, y ese límite es la ley. La funcionaria explicó que, aunque existe un decreto que protege las expresiones culturales, incluyendo las de comunidades afrodescendientes, ningún estudiante está exento de cumplir las normas básicas de disciplina y convivencia dentro de los centros educativos.
“Hay límites que hay que poner”, advirtió, al rechazar interpretaciones que han llevado a relajar las reglas en algunos planteles. Molinar también cuestionó prácticas administrativas en escuelas donde se están exigiendo certificaciones o requisitos que no forman parte de la normativa vigente, situación que aseguró ya ha sido advertida por el ministerio para su corrección.
El pronunciamiento se da en el inicio del año escolar, en medio de un esfuerzo por reenfocar el sistema educativo en el estudiante.
“Nuestra misión en este momento es responder a las necesidades del estudiante”, sostuvo. No obstante, subrayó que el cambio no será posible sin el compromiso de toda la comunidad educativa.