El presidente de la República, José Raúl Mulino, señaló que las empresas que operaban bajo la antigua concesión de Panama Ports Company tendrán que negociar nuevas condiciones con los actuales operadores portuarios transitorios, luego de los cambios registrados en el manejo de las terminales. Durante su conferencia de prensa, el mandatario explicó que la concesión anterior ya no existe, por lo que las empresas que mantenían contratos o arrendamientos bajo ese esquema deberán ajustarse a una nueva realidad jurídica. Según Mulino, esas negociaciones no corresponderán al gobierno central, sino directamente con los operadores portuarios que actualmente administran las terminales. "Esas empresas tienen que negociar una nueva realidad jurídica con los operadores portuarios, no con el gobierno central", indicó. Fin de exoneraciones El jefe del Ejecutivo también manifestó que dentro del esquema anterior existían beneficios fiscales que, según dijo, no generaban ingresos para Panamá, pese a que el Estado mantenía participación accionaria en la concesionaria. Mulino sostuvo que esa situación cambiará bajo el nuevo modelo, ya que todas las empresas que operen dentro del sistema portuario deberán cumplir con las obligaciones tributarias correspondientes. "Nadie va a estar exento de pagar impuestos a la República de Panamá", afirmó. Nuevo escenario para las empresas El mandatario explicó que todos los acuerdos y beneficios que se generaban bajo el contrato anterior deberán revisarse o renegociarse, en función de las nuevas condiciones establecidas para la operación de los puertos. "El Estado panameño retomó los puertos para los panameños", expresó Mulino, al indicar que el tema es complejo y que cada empresa deberá reorganizar su situación contractual con los operadores portuarios que actualmente administran las terminales.
Mulino advierte que empresas deberán renegociar contratos con nuevos operadores
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció el fin de la antigua concesión de la Panama Ports Company, declarando que todas las empresas deben negociar nuevas condiciones directamente con los operadores actuales de los terminales. Además, prometió poner fin a los beneficios fiscales y garantizar el cumplimiento total de las obligaciones tributarias para todos los participantes del sector portuario.