Panama recibió $750,000 por su participación en el Clásico Mundial de Béisbol. De esa suma, $375,000 se destinaron al pago de los jugadores y los $375,000 restantes quedaron en posesión de la federación. Sin embargo, el Estado panameño tuvo que desembolsar más de medio millón de dólares para cubrir la preparación y representación del equipo nacional. “¿Adónde está parando el dinero?”, cuestionó el director del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), Miguel Ordóñez. La selección de Panamá compitió en el Grupo A en San Juan, Puerto Rico. Ligas provinciales: trabajando ‘con las uñas’ Mientras la federación centraliza los ingresos de taquilla y premios internacionales, las ligas provinciales enfrentan una realidad asfixiante. El diputado Augusto Palacios contó que un roster competitivo para el campeonato mayor tiene un costo mínimo de $100,000, mientras que una temporada completa puede representar gastos superiores a los $300,000 en transporte, alimentación y hospedaje. Para sobrevivir, añadió el diputado del circuito 4-1 (Chiriquí), las ligas deben recurrir a “arañar” recursos mediante el arrendamiento de quioscos, palcos y la venta de bebidas dentro de los estadios, ya que han sido despojadas de su participación en la venta de entradas. Exigencia de fiscalización Ordóñez insistió en que el modelo de los patronatos debe cambiar para que “cada uno de los dólares que reciba el patronato deba ser auditado por el Estado”, incluyendo los ingresos por autogestión (taquilla, publicidad, alquileres), algo que actualmente no sucede en estadios como el Rod Carew. La hegemonía de los Robinson El presidente de Fedebeis es Jaime Robinson, hijo del diputado bocatoreño Benicio Robinson, presidente del Partido Revolucionario Democrático. El político perredista ha controlado la federación durante años. La prueba está en que Robinson reemplazó en el cargo a su padre, quien estuvo al frente de esta federación por los últimos dos periodos (ocho años). Robinson padre fue electo en 2015 como presidente de la Fedebeis y fue reelecto en diciembre de 2018. El jerarca de la Fedebeis tiene como vicepresidente a otro delfín del mundo de las federaciones: Franz Wever Jr., hijo de Franz Wever, exdiputado y exsecretario de la Asamblea Nacional. De acuerdo con lo que denunció el diputado Augusto Palacios, de Vamos, en el actual campeonato mayor, el 100% de la venta de tickets va directamente a las arcas de la Fedebeis, sin que las ligas provinciales reciban “un solo centavo” de esta recaudación. Miguel Ordóñez, director del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), citó la situación del estadio Mariano Rivera en Colón. El manejo de fondos de la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis) concentra parte del debate sobre la creación del patronato del estadio Roberto Mariano Rivera, un proyecto de ley que se discute por estos días en el pleno de la Asamblea Nacional. En medio de la sesión legislativa del pasado viernes, diputados de la bancada Vamos denunciaron la centralización de recursos que deja a las ligas provinciales en la precariedad económica, mientras la Fedebeis maneja sumas millonarias con escasa transparencia. El lucrativo negocio de la taquilla Uno de los puntos más álgidos del debate fue el destino de los ingresos por boletería. Con un aforo promedio de entre 4,000 y 5,000 personas y boletos a un precio de entre $4 y $5, se estima que la Fedebeis percibe más de $20,000 por cada partido. A pesar de estos ingresos masivos, la carga del mantenimiento y la logística sigue recayendo sobre otras entidades o en la autogestión de las ligas. Los $750 mil del Clásico Mundial El director de Pandeportes, Miguel Ordóñez, también aportó otros datos sobre los fondos que maneja Fedebeis. “¿Porque en Pandeportes no está?”, cuestionó Ordóñez ante el pleno. El Clásico Mundial de Béisbol 2026 se celebró del 5 al 17 de marzo de este año, con sedes en Houston, Miami, San Juan y Tokio.
Escándalos financieros en el béisbol panameño
Panama recibió $750,000 por el Clásico Mundial, pero los costos de preparación superaron ese ingreso. La federación centraliza la taquilla, dejando a las ligas provinciales sin fondos, generando dudas sobre la transparencia.