En 2025, unas 16 mil 800 mujeres fallecieron de cáncer de ovario en América Latina y el Caribe, según estimaciones del Observatorio Global de Cáncer. En Panamá, la cifra más reciente registra 69 fallecimientos por esta causa. Dr. David Gómez, Gerente médico de Uro-oncología de Adium Centroamérica y el Caribe, señala que a diferencia de otros cánceres, en el de ovario no existe un tamizaje efectivo universal, lo que dificulta su detección precoz, ya que generalmente no presenta síntomas específicos temprano. Los especialistas advierten sobre un incremento del 55% en nuevos casos para 2050, lo que representa desafíos para los sistemas de salud. La detección temprana podría tener un impacto en las tasas de curación. Mientras la ciencia busca una prueba de detección, es fundamental estar atentas a los factores de riesgo, como mutaciones genéticas, edad y factores reproductivos. La medicina ha avanzado en terapias dirigidas e inmunoterapia, mejorando la supervivencia. Sin embargo, un estudio revela que solo una de cada cuatro mujeres conocía el cáncer de ovario antes de su diagnóstico, y el tiempo medio desde los síntomas hasta el tratamiento es de 3 a 11 meses. El futuro depende de estrategias de detección temprana y tratamientos personalizados, dentro de una atención oncológica integrada.
Cáncer de ovario: la detección temprana es el reto principal para reducir la mortalidad
Panamá registra 69 muertes por cáncer de ovario. El doctor David Gómez subraya la falta de tamizaje universal. Se proyecta un aumento del 55% en casos para 2050. Especialistas piden mayor conciencia sobre factores de riesgo y desarrollo de detección temprana.