Expertos de Panamá indican que las empresas deben transitar de la simple tenencia de equipos hacia un plan de mantenimiento con evidencia y correctivos registrados. Especialistas de Grupo EULEN Panamá señalan que la efectividad del mantenimiento preventivo debe enfocarse en validar el circuito completo: desde que el sensor detecta el gas hasta que la alerta llega al personal responsable y se activan las respuestas automáticas. El Cuerpo de Bomberos de Panamá ha identificado las fugas de gas como uno de los factores críticos en incidentes estructurales, lo que resalta la urgencia de implementar un mantenimiento preventivo riguroso en los sistemas de detección. Grupo EULEN Panamá advierte sobre riesgos de seguridad por falta de calibración en detectores de CO2. Expertos en seguridad resaltan que la simple instalación de detectores es insuficiente si no se cuenta con un programa de verificación y calibración que asegure la respuesta ante fugas. Según el experto, un detector instalado no es confiable si carece de calibración o si no está integrado correctamente con las alarmas y los sistemas de ventilación del edificio. Las deficiencias más comunes detectadas en las inspecciones no suelen ser tecnológicas, sino de gestión. Entre ellas destacan sensores descalibrados, alarmas inaudibles en zonas ruidosas, señalización insuficiente y la ausencia de bitácoras que certifiquen las pruebas funcionales. «Un mantenimiento formal no revisa solo un panel; prueba escenarios y deja evidencia», añadió Pérez, subrayando que la falta de registros expone a las organizaciones ante posibles emergencias y sanciones. Cumplimiento normativo y gestión del riesgo. Panamá cuenta con un marco legal específico, como el Reglamento Técnico DGNTI COPANIT 43-2001, que exige la protección de las personas mediante la prevención, el control y la documentación de sustancias químicas en ambientes laborales. Antonio Pérez, Gerente General de Grupo EULEN Panamá, señaló que la diferencia entre poseer un sistema y tener el control real radica en la verificación constante. En entornos públicos y empresariales de alta ocupación, una falla en estos dispositivos no solo pone en riesgo la vida, sino que puede derivar en evacuaciones, cierres temporales y daños significativos a la reputación y los costos operativos. Riesgos silenciosos y fallas comunes. Sectores como la hotelería, salud, educación y plantas industriales operan con áreas críticas donde la acumulación de gases o CO2 puede ser imperceptible. En un contexto de alta demanda operativa, anticiparse a través de la gestión del riesgo es fundamental para asegurar la continuidad del negocio y evitar interrupciones que rara vez están presupuestadas.
Expertos destacan el mantenimiento preventivo en sistemas de detección de gas para evitar emergencias
El Cuerpo de Bomberos de Panamá ha identificado las fugas de gas como uno de los factores críticos en incidentes estructurales. Grupo EULEN advierte sobre riesgos de seguridad por falta de calibración en detectores de CO2, destacando que la simple instalación es insuficiente.