Panamá refuerza la protección de las praderas de pastos marinos contra el cambio climático. Las praderas de pastos marinos, a menudo confundidas con algas, son prados submarinos que albergan una rica biodiversidad marina. Sin embargo, se enfrentan a múltiples amenazas, entre ellas el desarrollo costero no planificado, la contaminación física y química, el turismo insostenible y los efectos del cambio climático. Las oscilaciones climáticas estacionales como El Niño y La Niña pueden alterar la temperatura, la salinidad, la turbidez y la acidez del agua, afectando la densidad, abundancia y diversidad de los pastos marinos. Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares, subrayó que generar información científica es fundamental para tomar decisiones oportunas que garanticen la protección de estos ecosistemas altamente sensibles. Ella declaró: “Generar información científica permite tomar decisiones oportunas para la protección y conservación de las praderas de pastos marinos y las especies asociadas en un ecosistema altamente sensible que requiere una gestión holística y coordinada por parte de todos los interesados”. Barsallo también enfatizó que muchas personas son conscientes de la estrecha relación entre las praderas de pastos marinos y las comunidades costeras. Estos ecosistemas costeros proporcionan refugio y alimento para peces, crustáceos, moluscos, bivalvos y muchas otras especies, además de desempeñar un papel clave en la conectividad entre los bosques de manglar y los arrecifes de coral. Acciones como prevenir la contaminación, promover el turismo responsable, respetar los ecosistemas costeros y fomentar la educación ambiental pueden marcar la diferencia en la protección de estos valiosos ecosistemas marinos. Su degradación aumenta la vulnerabilidad de numerosas especies y reduce los recursos disponibles para las comunidades. Su ubicación estratégica entre estos dos ecosistemas fundamentales los convierte en un eslabón esencial para la salud de la línea costera y para actividades económicas como la pesca y el turismo. Ubicados entre los manglares y los arrecifes, contribuyen a la conectividad de los ecosistemas de los que dependen actividades como la pesca y el turismo. Ante esta situación, el Ministerio de Medio Ambiente, a través de su Dirección de Costas y Mares y su Dirección de Información Ambiental, está desarrollando un proyecto para cartografiar corales y praderas de pastos marinos. La iniciativa tiene como objetivo identificar las áreas donde se encuentran estos ecosistemas, determinar su diversidad y evaluar su estado de conservación para guiar futuras investigaciones y esfuerzos de protección. Del mismo modo, la sedimentación resultante de la deforestación de manglares y la degradación de arrecifes de coral reduce la protección natural que estos ecosistemas necesitan para mantenerse saludables. A nivel nacional, Panamá cuenta con la Ley 304 de 2022, que establece la protección integral de los sistemas de arrecifes de coral, los ecosistemas de pastos marinos y las especies asociadas, fortaleciendo así el marco legal para su conservación. A nivel internacional, el país participa en la Iniciativa Internacional de Arrecifes de Coral (ICRI), una alianza que promueve la investigación y el gestión sostenible de los arrecifes de coral, así como el cumplimiento de los objetivos ambientales globales.
Panamá refuerza la protección de las praderas de pastos marinos contra el cambio climático
Panamá está cartografiando arrecifes de coral y praderas de pastos marinos para protegerlos del cambio climático, la contaminación y el desarrollo no planificado, con colaboración gubernamental y comunitaria para su conservación.