El comercio mostró tasas positivas moderadas, tanto en el comercio minorista y mayorista local como en la inscripción de autos nuevos y la venta de combustibles. La intermediación financiera mantuvo una trayectoria ascendente, sustentada en el crecimiento de depósitos y créditos, así como en el dinamismo de la actividad aseguradora. Este comportamiento generó una mayor demanda de insumos básicos, lo que favoreció la actividad de minas y canteras. Entre los principales se ubicaron transporte, almacenamiento y comunicaciones; construcción; comercio; intermediación financiera; actividades comunitarias y de esparcimiento; y hoteles y restaurantes. El sector transporte, almacenamiento y comunicaciones mantuvo su crecimiento, impulsado principalmente por el Canal de Panamá, reflejado en los ingresos por peajes y en las toneladas netas transportadas por los buques. A este desempeño se sumaron el transporte aéreo y el movimiento de contenedores TEU a través del Sistema Portuario Nacional. La construcción registró un incremento apoyado en las edificaciones, adiciones y reparaciones, medido mediante los permisos municipales, aunque con rezago. En el sector agropecuario, el cultivo de banano destinado a la exportación mostró resultados adversos, al igual que la actividad pesquera, afectada por la reducción en la exportación de pescado y filetes, tanto refrigerados como congelados. "En el último período destacaron los ramos de accidentes personales, incendio y multirriesgos, vida individual y colectiva, salud, automóviles y otros transportes", se indica en el informe. En contraste, algunas actividades presentaron desempeños desfavorables.
La economía de Panamá muestra un crecimiento moderado
En noviembre de 2025, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) de Panamá creció un 4,37% en términos interanuales. El crecimiento principal fue impulsado por el comercio, las finanzas y el transporte, aunque algunos sectores, como la agricultura y la pesca, mostraron una disminución.