A partir de este 20 de marzo y hasta el 3 de abril de 2026, los panameños enfrentarán un nuevo incremento en los precios de los combustibles, que llega con fuerza y se sentirá directamente en el bolsillo de conductores, transportistas y consumidores. La Secretaría Nacional de Energía informó que el ajuste responde al comportamiento del mercado internacional de hidrocarburos y a las tensiones geopolíticas recientes, factores sobre los cuales Panamá no tiene control, dado que importa el 100% del combustible que consume. El alza no es menor. Según el comunicado oficial, la gasolina de 95 octanos sube 19.6 centésimos por litro, la de 91 octanos aumenta 18 centésimos, mientras que el diésel bajo en azufre registra el mayor impacto con un incremento de 30.7 centésimos por litro. En el caso de Panamá y Colón, los precios máximos quedan fijados en 1.144 balboas por litro para la gasolina de 95, 1.065 para la de 91 y 1.210 para el diésel. Sin embargo, en regiones más apartadas como Changuinola, los precios escalan hasta 1.194, 1.115 y 1.260 balboas respectivamente, reflejando las diferencias logísticas en la distribución. La entidad reconoció que este aumento impacta directamente a las familias panameñas, al transporte y a la dinámica económica del país, en momentos donde el costo de vida sigue siendo tema sensible. A pesar del golpe, las autoridades aseguran que mantienen monitoreo constante del mercado internacional y garantizan el abastecimiento nacional, tratando de evitar escenarios de escasez. Mientras tanto, la recomendación oficial suena casi a consuelo técnico: manejar con suavidad, revisar las llantas, dar mantenimiento al vehículo y planificar rutas para ahorrar combustible. Pero en la calle, la realidad es otra: cada centavo que sube el combustible termina multiplicándose en el costo del transporte, los alimentos y, al final del día, en el golpe directo al bolsillo del ciudadano.
Golpe al bolsillo: combustibles suben hasta 30 centésimos por litro desde este 20 de marzo
A partir del 20 de marzo, Panamá experimenta un alza en los precios de los combustibles. El diésel se incrementa hasta 30.7 centésimos por litro, afectando la economía y el costo de vida.