En su alegato de cierre, la Fiscalía Anticorrupción elevó el tono y colocó en el centro del debate al excandidato presidencial José Domingo Arias, al exponer un entramado de transacciones bancarias que, según el Ministerio Público, evidencian el movimiento de millones de dólares a través de bancos locales, presuntamente vinculados a estructuras societarias y financieras utilizadas para canalizar fondos de origen ilícito.
Durante la audiencia, la fiscal del caso sostuvo que los registros bancarios incorporados como prueba “reflejan un patrón sistemático de ingresos y egresos de altas sumas de dinero sin justificación económica real”, destacando que varias de estas operaciones guardan relación con sociedades previamente mencionadas en el proceso.
“Estamos hablando de transferencias millonarias que no corresponden con actividades comerciales legítimas, sino con un esquema diseñado para ocultar el origen de los fondos”, señaló.
El Ministerio Público también hizo referencia al contexto político en el que se desarrollaron los hechos, recordando que Arias fue candidato presidencial por el partido Cambio Democrático, en la época en que dicha organización era liderada por el expresidente Ricardo Martinelli.
Según la Fiscalía, este elemento resulta relevante para entender la dimensión del caso y las conexiones que habrían facilitado el flujo de dinero.
En su exposición, la fiscal detalló, según ella, que los informes de análisis financiero evidencian la participación de intermediarios y beneficiarios finales que, a través de sociedades, permitieron movilizar recursos entre distintas cuentas bancarias.
“Se identificaron operaciones fragmentadas, triangulaciones y transferencias sucesivas que buscan dificultar la trazabilidad del dinero”, precisó, agregando que estos movimientos coinciden con periodos clave del calendario político.
Asimismo, el alegato subrayó que parte de los fondos ingresaron al sistema bancario nacional mediante depósitos y transferencias internacionales, para luego ser redistribuidos en cuentas vinculadas a personas y empresas relacionadas.
“El dinero no se quedaba estático; se movía constantemente, lo que es característico de esquemas de blanqueo de capitales”, indicó la fiscal ante el tribunal.
La Fiscalía concluyó solicitando que se valoren en conjunto las pruebas documentales, periciales y testimoniales, insistiendo en que el cúmulo probatorio demuestra la existencia de un circuito financiero irregular en el que figura Arias.
“No se trata de hechos aislados, sino de una estructura organizada con roles definidos y una finalidad clara: legitimar capitales de dudosa procedencia”, puntualizó.
Con este alegato final, el Ministerio Público busca reforzar su teoría del caso y dejar sentadas las bases para una eventual decisión condenatoria, en un proceso que ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre el uso de fondos en la política panameña y los mecanismos de control del sistema financiero.