En 1994, Panamá sufrió un acto terrorista cuando el vuelo 901 de Alas Chiricanas se estrelló en el aire, muriendo todos sus 21 ocupantes, en su mayoría judíos que regresaban de la Zona Libre de Colón. Estos antecedentes nos ubican ante riesgos significativos, ya que elementos de la Guardia Revolucionaria de Irán han operado en el país. Después de Argentina, donde un atentado con coche bomba en 1994 destruyó la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) causando 85 muertos y 300 heridos, Panamá se convirtió en la segunda nación del continente en sufrir un ataque terrorista de Irán. Panamá le dio asilo al Sha de Irán en 1979 tras ser depuesto en la Revolución Islámica. A solicitud del expresidente de EE. UU., Jimmy Carter, el general Torrijos accedió a recibir al Sha. En ese lapso, Panamá participó en negociaciones secretas en Francia para la liberación de rehenes de la embajada estadounidense en Teherán. Irán respondió atacando a Panamá a través de elementos de la ultraderecha y el PRD, organizando un complot proiraní; introdujo millones de dólares falsos vía Venezuela e impulsó violentas protestas contra la presencia del Sha, alterando el orden interno. Tiempo después, en 1985, mientras Irán e Irak estaban en guerra, el régimen solicitó en secreto la compra de armas a Estados Unidos. Panamá cooperó con la CIA y fue clave en el escándalo Iran-Contra, vendiendo armas a Irán para obtener fondos para apoyar a los Contras en Nicaragua. En 1994, el atentado fue ejecutado por Hezbollah, una organización terrorista proxy de Irán. Entre las 21 víctimas mortales del vuelo de Alas Chiricanas se encontraba el general Felipe Camargo.
Vínculos terroristas de Irán en Panamá
Análisis de la historia de actos terroristas en Panamá vinculados a Irán, incluyendo el estrellamiento del vuelo 901 de Alas Chiricanas en 1994 y el papel del país en el escándalo Iran-Contra.