El presidente de la República, José Raúl Mulino, reiteró que el gobierno panameño mantiene su decisión de no permitir la participación de empresas europeas en licitaciones en Panamá, en medio de las tensiones generadas por medidas adoptadas contra el país desde Europa. Durante su conferencia de prensa, el mandatario abordó preguntas relacionadas con los procesos de precalificación para nuevas terminales portuarias vinculadas al Canal de Panamá y la posibilidad de que una misma empresa participe en varias concesiones. Mulino explicó que, aunque el Canal es una entidad autónoma con su propia junta directiva y administración, espera que esa institución actúe en consonancia con la posición del gobierno nacional frente a las empresas europeas. "Yo no me puedo meter en el Canal y respeto su autonomía", expresó el presidente, aunque dejó claro que la posición del Ejecutivo frente a este tema ya ha sido fijada.
Autonomía del Canal El mandatario subrayó que las decisiones relacionadas con licitaciones o procesos de concesión dentro del Canal corresponden a su administración y a su junta directiva, por lo que el Ejecutivo no puede intervenir directamente en esas determinaciones. No obstante, manifestó su expectativa de que el Canal de Panamá, como institución clave del país, tome en cuenta el contexto y las decisiones adoptadas por el gobierno panameño.
Tensiones con Europa Mulino también se refirió a las consecuencias que han tenido las decisiones adoptadas por algunos países europeos contra Panamá, señalando que no es positivo para las relaciones comerciales ni para la cooperación internacional. El presidente reveló que recientemente una importante naviera europea le informó que su casa matriz gestionará ante el gobierno francés acciones para intentar que Panamá sea retirada de listas o sanciones que afectan al país.