Su apoyo es el combustible de la esperanza. Mantengamos vivo el vínculo con nuestra tierra, seamos la voz de los que no tienen voz en los medios hegemónicos, seamos el puente de amor que acorta distancias. ¡Qué el viento que sopla en la cima del Ancón lleve muy lejos nuestro reclamo! ¡Basta ya de bloqueo! ¡Qué levanten el cerco criminal contra Cuba! ¡Qué nos dejen vivir en paz! Desde lo más alto de la ciudad de Panamá, desde el corazón de esta patria solidaria, decimos con la frente en alto… ¡Viva Cuba! ¡Viva la solidaridad entre los pueblos de Panamá y Cuba! Duele en lo más profundo saber que nuestros hermanos en la Isla enfrentan dificultades tan grandes, fabricadas desde fuera, con la maldad de quien sabe que no puede vencer por las armas ni por la razón, y por eso intenta rendir a un pueblo por inanición. Pero así como este cerro fue testigo de la lucha y la victoria del pueblo panameño por su soberanía, nosotros tenemos la certeza de que Cuba vencerá. Este bloqueo asfixiante, esta persecución implacable contra los barcos que traen combustible, tiene consecuencias directas que nos parten el alma, impide que llegue la energía a los hospitales infantiles, apaga las luces en las salas de terapia intensiva donde niños y niñas luchan por su vida, detiene las ambulancias y complica, una vez más, la vida cotidiana de las familias cubanas. Nosotros, que somos cubanos residentes en esta hermana República de Panamá, conocemos el calor del hogar, el abrazo de la familia y el derecho a una vida digna. Cubanos y panameños en la cúspide del Cerro Ancón. Por Humberto Pérez Reunidos en un lugar que es pura historia y pura dignidad, en lo más alto de la ciudad, en el Cerro Ancón, cuya cima no sólo regala una vista privilegiada, sino que nos recuerda una lección imborrable, aquí ondea la bandera panameña como símbolo eterno de soberanía, de la lucha contra la ocupación y de la victoria del derecho sobre la fuerza. Y es precisamente desde esta cumbre, desde este altar de la dignidad panameña, desde donde queremos alzar nuestra voz para denunciar ante el mundo la más cruel de las injusticias que hoy sufren nuestros hermanos en Cuba. Queremos condenar, una vez más, de la manera más enérgica, la política criminal, asesina y genocida que el gobierno de los Estados Unidos mantiene contra Cuba. La historia lo demuestra, los pueblos dignos no se rinden, los pueblos que luchan no claudican, y la solidaridad entre las naciones libres es un muro que ni el bloqueo más feroz puede derribar. Por eso, hoy, desde este punto más alto de Panamá, les decimos a ustedes…. Gracias por estar siempre. Ante nuestros ojos, el imperio ha arreciado su guerra económica hasta llevarla a un extremo diabólico, la política de cero combustible. Es un bloqueo que ya no solo es económico, es un bloqueo naval, un cerco feroz que impide el acceso a cualquier suministro de energía. El objetivo es perverso y claro….. intentar que se quiebre todo el sistema económico y financiero del país para, por hambre y por necesidad, doblegar la dignidad de un pueblo que se niega a rendirse. Pero no hablamos de estadísticas frías. No se trata de una disputa entre gobiernos; se trata de un castigo colectivo, deliberado e inhumano contra un pueblo entero. Hoy, esa política se recrudece con una saña particular. Hablamos de dolor humano.
¡Basta ya de bloqueo!: Un llamado a la solidaridad con Cuba desde las cimas de Panamá
Residentes desde la cima del Cerro Ancón de Panamá condenan las duras sanciones económicas de EE. UU. contra Cuba, que han provocado una crisis humanitaria al privar a la nación de combustible y amenazar la vida de los niños en los hospitales.