La Contraloría General de Panamá inició auditorías a empresas donde el Estado tiene participación accionaria, debido a una caída en los dividendos. En 2015, el Estado recibió 115 millones de dólares, pero para 2024 esa cantidad bajó a 83 millones, a pesar de que la economía del país creció en 30 mil millones de dólares. El contralor Anel Flores señaló que esta incongruencia motivó la revisión.
«Para mí era incongruente ver cómo se reducía la participación del Estado en esos ingresos mientras el país crecía», sostuvo Flores en TVN-2.
El objetivo de la auditoría es determinar cómo se manejan las utilidades en empresas con participación estatal y verificar si los ingresos corresponden realmente a la participación del país. Paralelamente, la entidad realiza fiscalizaciones a gobiernos locales, y varios expedientes ya fueron enviados al Ministerio Público.
«Tenemos muchas auditorías concluidas en el Ministerio Público. No se trata de meter gente presa por meter gente presa, sino de verificar con certeza si hubo mal uso de los dineros públicos», destacó Flores.
La Contraloría también mantiene vigilancia sobre la Asamblea Nacional, donde se revisa el presupuesto, la cantidad de funcionarios y el control de asistencia. Se solicitó una opinión a la Procuraduría de la Administración sobre las excepciones que permiten que algunos funcionarios no marquen entrada o salida. Flores indicó que ha aumentado la cantidad de funcionarios, aunque muchos contratos nuevos tienen remuneraciones menores.
«El que no marca, no cobra. No creo que nadie pueda decidir quién marca y quién no», añadió.